La achicoria (Cichorium intybus) es una de esas joyas del huerto que a menudo pasan desapercibidas. Aunque su sabor amargo puede ser un gusto adquirido, su resistencia y su capacidad para crecer en espacios reducidos la convierten en la candidata ideal para un huerto urbano.
Aquí tienes una guía paso a paso para cultivar tus propias hojas frescas y crujientes, incluso si solo tienes un balcón.
1. Preparación: ¿Qué necesitas?
Antes de ensuciarte las manos, asegúrate de tener lo básico:
- Recipiente: Una maceta o jardinera con una profundidad mínima de 20 a 25 cm. La achicoria tiene una raíz pivotante que necesita espacio para bajar.
- Sustrato: Prefiere suelos sueltos, con buen drenaje y ricos en materia orgánica (el humus de lombriz es su mejor amigo).
- Ubicación: Necesita sol directo, aunque en climas muy calurosos agradece un poco de sombra durante las horas centrales del día.
2. El proceso de siembra
La achicoria es una planta de clima templado-frío. El mejor momento para sembrar es en primavera o a finales de verano/otoño.
Paso a paso:
- Siembra directa: No suele llevarse bien con los trasplantes, así que lo ideal es sembrar directamente en la maceta definitiva.
- Profundidad: Entierra las semillas a una profundidad de 0,5 a 1 cm. Son pequeñas, así que no las entierres demasiado o no podrán brotar.
- Distancia: Deja unos 20 cm entre planta y planta. Si siembras muchas juntas, tendrás que hacer un “aclareo” (quitar las más débiles) cuando tengan un par de hojas reales.
- Riego inicial: Humedece el sustrato con un pulverizador para no desplazar las semillas.
3. Cuidados esenciales
Para que tu achicoria no se vuelva excesivamente amarga o “se suba a flor” prematuramente, sigue estos consejos:
- Riego constante: El sustrato debe estar siempre húmedo, pero nunca encharcado. La falta de agua es la causa principal de que las hojas se vuelvan demasiado amargas.
- Temperatura: Soporta bien las heladas ligeras, lo que la hace perfecta para huertos de invierno.
- Blanqueado (Opcional): Si prefieres un sabor más suave, 15 días antes de la cosecha puedes atar las hojas con una cuerda o cubrirlas con un cubo opaco. Al no recibir luz, las hojas interiores se vuelven blancas y menos amargas.
4. Cosecha y beneficios
Podrás empezar a recolectar hojas sueltas a partir de los 60-80 días.
Truco de cultivador: No arranques la planta entera. Ve cortando las hojas exteriores según las necesites; la planta seguirá produciendo desde el centro durante varias semanas.
¿Por qué cultivarla?
Versátil: Puedes usarla en ensaladas, salteada con ajos o incluso sus raíces (tostadas) como sustituto del café.
Digestiva: Es excelente para la salud del hígado y mejora la digestión.

