Si buscas una alternativa al café tradicional que sea naturalmente libre de cafeína, con un perfil de sabor terroso y ligeramente amaderado, la raíz de achicoria es tu mejor aliada. Esta bebida ha ganado popularidad no solo por su sabor único, sino también por sus beneficios digestivos.

A continuación, te presentamos una guía detallada para que puedas preparar tu propio “café” de achicoria desde cero.


1. Ingredientes y Utensilios

Para obtener el mejor sabor, lo ideal es procesar la raíz tú mismo, aunque también puedes comprarla ya tostada y molida.


2. Preparación de la Raíz (Paso a Paso)

Si tienes la raíz fresca, este proceso es fundamental para desarrollar ese aroma similar al caramelo y al chocolate amargo.

  1. Limpieza: Lava muy bien las raíces bajo el grifo para eliminar cualquier resto de tierra.
  2. Corte: Pica la raíz en cubos pequeños y uniformes (aproximadamente de 1 cm). Esto garantiza un tostado parejo.
  3. Deshidratado (Opcional): Puedes dejarlas secar al sol durante un día o meterlas al horno a baja temperatura (100°C) hasta que pierdan la humedad.
  4. Tostado: Precalienta el horno a 180°C. Extiende los trozos en una bandeja y hornea entre 30 y 45 minutos.
    Nota: Deben quedar de un color marrón oscuro (similar al grano de café), pero ten cuidado de no quemarlas, ya que se volverán excesivamente amargas.
  5. Molienda: Una vez frías y crujientes, tritúralas en un molinillo hasta obtener una textura similar a la del café molido grueso.

3. Elaboración de la Infusión

La achicoria es más soluble que el café, por lo que generalmente necesitarás menos cantidad.

  • Proporción recomendada: 1 cucharada de achicoria molida por cada taza de agua (250 ml).
  • Mezcla: Si no quieres dejar el café por completo, puedes mezclar 70% café y 30% achicoria.

Método en Prensa Francesa:

  1. Coloca la achicoria molida en el fondo.
  2. Vierte el agua a punto de ebullición (90°C – 95°C).
  3. Deja reposar por 5 minutos.
  4. Presiona el émbolo lentamente y sirve.

4. Consejos para un sabor perfecto

  • Toque lácteo: La achicoria combina excepcionalmente bien con la leche (o bebidas vegetales como la de avena), ya que su amargor natural se suaviza y resalta notas dulces.
  • Especias: Al momento de la infusión, puedes añadir una pizca de canela o cardamomo para elevar el perfil aromático.
  • Conservación: Guarda tu achicoria tostada y molida en un frasco de vidrio hermético, en un lugar fresco y oscuro, para que mantenga sus propiedades hasta por 3 meses.

Beneficios de la Achicoria

A diferencia del café, la achicoria es rica en inulina, una fibra prebiótica que favorece la salud intestinal y ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre. ¡Es la bebida ideal para disfrutar después de la cena sin afectar tu sueño!